Un buen mordedor es una inversión y, como toda herramienta de trabajo, dura más si la cuidas. Aquí tienes cómo mantener el tuyo en forma y cómo saber cuándo ha llegado el momento de jubilarlo.
Cómo limpiar tu mordedor según el material
Pelo sintético
El más agradecido. Agua fría o templada, un poco de champú suave, aclara bien y deja secar al aire. Evita la lavadora (si la usas tampoco es un drama) y el agua muy caliente (esto si o si): pueden apelmazar el pelo.
Cuero (oveja y vaca)
El cuero natural pide mimo. Cepilla o sacude la suciedad y, si hace falta, pasa un paño húmedo y deja secar al aire por completo antes de guardarlo. Nada de remojo ni lavadora: el agua en exceso reseca y agrieta el cuero. Guárdalo en un sitio lejos del sol directo.
Tela francesa
Muy resistente. Admite un lavado a mano con agua fría y jabón neutro; aclara y seca al aire. Su tejido aguanta el uso intensivo, pero agradece secarse bien para no coger olores.
4 hábitos que alargan la vida del mordedor
- Guárdalo entre sesiones: el mordedor de entrenamiento “vive” en su sitio y sale solo cuando jugáis. Vale más a ojos del perro.
- Si juegas en superficies "sucias": dale un repaso al terminar. La arena y la tierra pasan factura: el polvo se mete entre las fibras y va resecando el material. Después de una sesión en pista de arena o tierra, lávalo o, al menos, cepíllalo bien.
- No lo dejes a su libre disposición: un mordedor de juego no es un hueso de mascar. Si se queda solo con él, lo destrozará en un rato.
- Alterna varios: si trabajas mucho, rotar dos mordedores reparte el desgaste (y de paso te viene bien para el switch).
Señales de que toca una revisión
Revisa tu mordedor cada cierto tiempo, sobre todo si tu perro muerde fuerte. Sácalo del juego cuando veas:
- Costuras abiertas o hilos sueltos que el perro pueda tragar.
- Relleno a la vista (en los que lo lleven).
- El asa o el elástico dan de sí o pierden tensión: en un bungee, si ya no rebota, ha perdido su gracia.
- Trozos que se desprenden: cualquier pieza pequeña es un riesgo de ingesta.
Regla de oro de seguridad: ante la duda, retíralo del juego y mandame una foto. Pero retirarlo no siempre significa tirarlo...
¿Roto? A lo mejor tiene arreglo
Antes de jubilar un mordedor, para: en BOW los reparamos. Alargar la vida de tu material cuida tu bolsillo y también el planeta. Sale especialmente a cuenta cuando juntas varios para arreglar de una vez, así que si entrenas en una escuela colaboradora de BOW, ponte de acuerdo con el resto y los mandáis juntos. ¿Dudas? Escríbeme y te digo.
¿Cuánto debería durar?
Depende del perro y del uso, pero como orientación: el pelo sintético y la tela francesa bien cuidados aguantan meses de trabajo, y algunos duran años (todo depende de vosotros). El cuero de vaca es de los más resistentes, incluso con perros que muerden fuerte. El cuero de oveja, en cambio, es más delicado: se reserva como premio especial y dura menos con perros intensos. Elegir el material adecuado a cómo muerde tu perro es la mejor forma de que te dure: te ayudamos en cómo elegir el mordedor para tu perro.
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Hecho a mano en España. LET'S BOW ⚡🐾
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